miércoles, 28 de octubre de 2015

There is no more B2B or B2C: It’s Human to Human, #H2H


It used to be that marketing was segmented into two categories; business-to-business (B2B) or business-to-consumer (B2C). This was done (I assume), to separate specialties, audiences and segments in an effort to more highly target the groups of people who ultimately would consume a brand’s message.

What it really did, however, was create an unnatural language for marketers – with words like “synergy” and “speeds and feeds” – to tell the stories of products to their buyers and partners. It’s become like one massive game of telephone, where by the time a message gets to the person actually buying the product, the things that make it special have been swallowed by marketing vernacular.

Consumers are confused. Why can’t we make it simple for them to understand what we’re selling, to share their experiences and the value they felt with others? More importantly, why is it that what we’re marketing most often does not align to actual consumer experiences?

The fact is that the lines are so far blurred now between the two marketing segments that it’s hard to differentiate between the two anymore. We all need to think like the consumers we are, putting ourselves in the mindset of the buyer instead of trying to speak such an intensely sophisticated language full of acronyms and big words, in order to sound smarter.

Marketing increasingly strives to become one-to-one, with solutions to collect and wrangle the big data about us to serve up more personalized offers and experiences. On the other hand, social has become a more public and vast medium, where the things we share skyrocket quickly to a “one-to-many” experience. The dichotomy between marketing and social has actually flipped… and it’s out of balance. Social and marketing need to work together to personalize individual conversations, as well as deliver shared global experiences that crowds of common values can benefit from. This is what our social and digital mediums have gifted us, and how humans interact and feel more compelled take action.

So, this is how I see it:
Businesses do not have emotion. People do.
People want to be a part of something bigger than themselves.
People want to feel something.
People want to be included.
People want to understand.

But people are also humans, and with that comes mistakes. Missteps. Failures. As humans, it’s in our nature to say the wrong thing, get embarrassed, and not realize the consequences of our actions. The rise of social media has given a digital platform to the dark side of anonymity, both as individuals and as crowds. I say it’s time to lay down the virtual pitchforks and torches and bring this behavior back into balance. The delightful side of humanity holds with it empathy, understanding, and forgiveness, and when remembered in our communication, it ties us together as a common group.

Communication shouldn’t be complicated. It should just be genuine and simple, with the humility and understanding that we’re all multi-dimensional humans, everyone of which has spent time in both the dark and delightful parts of life.

That’s human to human. That is #H2H.

domingo, 25 de octubre de 2015

Quince consejos de Jack Ma, el hombre más rico de China

1- No hemos nacido para el trabajo sino para disfrutar de la vida y para mejorar la vida de otras personas.
2- Si gastas todo tu tiempo en el trabajo, tarde o temprano te arrepentirás.
3- Un auténtico fracaso es dejar de luchar.
4- Tengo el principio que aplico: tu actitud hacia el trabajo y las decisiones que tomas son más importantes que tu capacidad.
5- Si tu contrincante es menos grande o más débil que tú, de todas formas tienes que tratarlo como igual. Al mismo tiempo, si tu contrincante es más grande que tú, no debes tener miedo.
6- La competencia es como un juego de ajedrez. Si perdiste siempre podrás jugar otra ronda. Pelear no es necesario.
7- Solamente los tontos utilizan la boca para hablar. Una persona inteligente habla con la cabeza; una persona sabia, con el corazón.
8- Si te deprimes frecuentemente y te quejas de la vida, esto se vuelve parecido al alcoholismo; entre más bebes, peor se vuelve. En tu camino hacia el éxito te darás cuenta que las personas exitosas no se quejan y no lloran.
9- Los clientes son número uno. Número dos, los empleados. Y sólo después, bajo el número tres, los accionistas.
10- Cuando empiezas tu propio negocio significa que renuncias al ingreso estable, el dinero de la incapacidad y los bonos anuales.
11- En lugar de implementar algunos pequeños trucos y cosas, concéntrate en la estabilidad y en los planes de largo alcance.
12- Hoy está complicado y sufres, mañana va a ser peor, pero pasado mañana todo va a estar excelente.
13- Si tus ingresos no están limitados por nada, vas a usar de manera más eficiente tu tiempo y no vas a pedirles permiso a otras personas.
14- Busca como socio a alguien que complemente tus propias habilidades. No necesariamente necesitas a alguien exitoso.
15- Procura que a tus empleados les dé gusto ir a trabajar.

martes, 20 de octubre de 2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

17 maneras por las que sabrás si naciste para ser emprendedor

Puede ser difícil de explicar a los no emprendedores por qué has elegido realizar un viaje tan difícil. Esto es lo que les puedes decir. Ser emprendedor es duro. Realmente duro. Se pone todo en juego: tu talento, tu creatividad, tus ideas, tu dinero, y sin embargo, lo haces, y a veces, una y otra vez.

Es por eso que tus amigos a menudo no te entienden. (A veces, incluso tu familia no lo entiende.) "¿Por qué no te dedicas a lo seguro y buscas un trabajo?" te piden. La próxima vez que la gente te haga esta pregunta, respóndeles lo siguiente:

martes, 13 de octubre de 2015

Angus Deaton: Pobreza y ahorro, claves del Nobel de Economía 2015

Por su análisis sobre consumo, pobreza y bienestar social, el profesor británico-estadounidense Angus Deaton, de 69 años de edad, recibió ayer de la Real Academia Sueca de la Ciencias, el Nobel de Economía 2015.

Deaton, que nació en Edimburgo (Escocia) lleva más de cuatro décadas estudiando cómo se relacionan entre sí la micro y la macroeconomía, además de su relación con el diseño de políticas públicas.

Deaton desarrolló junto al economista John Muellbauer el sistema Aids en los años ochenta, en los noventa se centró en estudiar la relación entre ingresos y consumo, y posteriormente se dedicó a medir la calidad de vida y los niveles de pobreza en los países en vía de desarrollo, basándose en consumo de hogares.